La batalla de Trafalgar (historia de España)

El día 21 de octubre de 1805, la escuadra hispano-francesa, formada por cuarenta barcos, avistó a la flota británica, que disponía poco más o menos del mismo número de navíos. Esta iba al mando del almirante francés Villenueve. La británica a las ordenes del almirante Nelson. Aquel hace maniobrar a sus barcos de forma erronea, dando inicio a la batalla de Trafalgar, que terminó con el triunfo británico, a pesar del heroísmo de los españoles y el sacrificio de Churruca, Gravina, como tantos otros marinos ilustres. Al morir, Cosme de Churruca, que gobernaba el San Juan Nepomuceno, dejó escrita una de las más heroicas páginas de la historia de España. Contándola de esta manera el escritor Benito Pérez Galdós, en sus conocidos Episodios Nacionales.protagonistas-de-la-batalla-de-trafalgar

Pero Dios no quiso que Churruca saliera vivo de la terrible porfía. Viendo que no era posible hostilizar a un navío que por la popa molestaba al San Juan impunemente, fue el mismo a apuntar el cañón y logró desarbolar al contrario. Volvía al alcázar de popa, cuando una bala de cañón le alcanzó en la pierna derecha con tal acierto, que casi se la desprendió del modo más doloroso por la parte alta del muslo. Corrimos a sostenerlo, y el héroe cayó en mis brazos. ¡Qué horrible momento! catedralAún me parece que siento bajo mi mano el violento palpitar de un corazón que hasta en aquel instante terrible no latía sino por la patria. Su decaimiento físico fue rapidísimo: le vi esforzándose por erguir la cabeza que se le inclinaba sobre el pecho; le vi tratando de reanimar con una sonrisa su semblante, cubierto ya de mortal palidez, mientras con voz apenas alterada exclamó: “Esto no es nada. Siga el fuego.” Su espíritu se rebelaba contra la muerte, disimulando el fuerte dolor de un cuerpo mutilado, cuyas postreras palpitaciones se extinguían de segundo en segundo. Tratamos de bajarle a la cámara, pero no fue posible arrancarle del alcázar. Al fin, cediendo a nuestros ruegos, comprendió que era preciso abandonar el mando. LLamó a Moyna, su segundo, y le dijeron que había muerto; llamó al comandante de la primera batería, y este, aunque gravemente herido, subió al alcázar, y tomó la posesión del mando.

Desde aquel momento, la tripulación se achicó: de gigante se convirtió en enano;despareció el valor, y se comprendió que era necesario rendirse. La consternación de que yo estaba poseído desde que recibí en mis brazos al héroe de San Juan, no me impidió observar el terrible efecto causado en los ánimos de todos por aquella desgracia. Como si una repentina parálisis moral y física, hubiera invadido la tripulación, así se quedaron todos helados y mudos , sin que el dolor ocasionado por la pérdida de hombre tan querido diera lugar al bochorno de la rendición. Churruca, en el paroxismo de su agonía, mandaba clavar la bandera y que no se rindiese el navío mientras el viviese. El plazo no podía menos de ser desgraciadamente muy corto, porque Churruca se moría a toda prisa…300px-spain_cabo_trafalgar

No perdió el conocimiento hasta los últimos instantes, no se quejó de sus dolores, ni mostró pesar por su fin cercano; antes bien todo su empeño consistía sobre todo en que la tripulación no conociera la gravedad de su estado, y que ninguno faltase a su deber. Dió las gracias a la tripulación por su heroico comportamiento, dirigió algunas palabras a su cuñado Ruiz de Apodaca, y despúes de consagrar un recuerdo a su joven esposa, y de elevar el pensamiento a Dios, cuyo nombre oímos pronunciado varias veces tenuemente por sus secos labios, expiró con la tranquilidad de los justos y la entereza de los héroes, sin la satisfación de la victoria, pero también sin el resentimiento del vencido; asociando el deber a la dignidad, y haciendo de la disciplina una religión; firme como militar, sereno como hombre, sin pronunciar una queja, ni acusar a nadie, con tanta dignidad en la muerte como en la vida…

Benito Pérez Galdos representa el punto culminante de la novela española del siglo XIX. Entre sus obras más famosas deben citarse Doña Perfecta, Fortunato y Jacinta y Marianela. Destacó también como dramaturgo. Pero fue precisamente en sus Episodios Nacionales donde deplegó cfoto-galdoson más brillantez sus insuperables dotes de narrador.

Benito Pérez Galdós, el más grande novelista español del siglo XIX, nació en Las Palmas (Canarias) en 1843. Ingresó en la Real Academia Española. Falleció en arturo-perez-reverte-para-jot-down-1Madrid en 1920. 

Ya en el año 2004, Arturo Pérez-Reverte, académico de la R.A.E. Sacó a la luz su novela Cabo Trafalgar, inspirada en dicha batalla. Esta novela le valió ser condecorado en el año 2005 con la Gran Cruz al Mérito Naval, la más alta distinción otorgada por la Armada Española para un civil.

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