Seres imaginarios

He aquí algunos de los seres a los que Jorge Luis Borges cita en su novela: El libro de los seres imaginarios…

 

EL AVE FÉNIX

 

 

Los egipcios buscaron la eternidad, ya sea en efigies monumentales, pirámides de piedra y en momias, por lo que es lógico que en su pais haya surgido el mito de un pájaro inmortal y periódico, aunque también su elaboración ulterior es obra de griegos y romanos. escrito por Erman en la mitología de Heliópolis, el fénix es el señor de los jubileos o de los largos ciclos del tiempo.

Heródoto describe con repetida incredulidad la leyenda en un pasaje famoso…

Otra ave sagrada hay allí que solo he visto en pintura, cuyo nombre es el de Fénix. Raras son, en efecto, las veces que se deja ver, y tan de tarde en tarde, que según los de Heliópolis, solo viene a Egipto cada quinientos años, a saber cuando fallece su padre. Si en su tamaño y conformación es tal como la describen, su mole y figura son muy parecidas a las del águila, y sus plumas, en parte doradas, en parte de color carmesí. Tales son los prodigios que de ella nos cuentan, que aunque para mi poco dignos de fe, no emitiré el referirlos. Para trasladar el cadaver de su padre desde Arabia hasta el templo del sol, se vale de la siguiente maniobra: forma ante todo un huevo sólido de mirra, tan grande cuanto sus fuerzas alcanzen para llevarlo, probando su peso después de formado para experimentar si es con ellas compatible; va después vaciándolo hasta abrir un hueco donde pueda encerrar el cadáver de su padre, el cual ajusta con otra porción de mirra y atesta de ella la concavidad, hasta que el peso del huevo preñado con el cadaver iguale al que cuando sólido tenía; cierra después la abertura, carga con su huevo, y lo lleva al Templo del Sol en Egipto. He aquí, sea lo que fuere, lo que de aquel pájaro refieren. 

Los años trataron de simplificar el mecanismo de la creación del fénix, Heródoto menciona un huevo y Plinio, un gusano, pero Claudiano a finales del siglo IV, ya cita a un pájaro inmortal que resurge de su ceniza, un heredero de si mismo y un testigo de las edades.

El mito del fénix ha sido ampliamente difundido, entre sus autores se encuentran: Ovidio (Metamorfosis, XV), Dante (Inferno, XIV), Shakespeare (Enrique VIII, V), Pellicer (El Fénix y su Historia Natural), Quevedo (Parnaso Español, VI), Milton (Samson Agonistes, in fine). 

 

EL CENTAURO

 

 

Considerado la criatura más armoniosa de la zoología fantástica. Llamado Biforme en las Metamorfosis de Ovidio, pero es de recordar su índole heterogénea y pensar que en el mundo platónico hay un arquetipo del centauro, como del caballo o del hombre. Este descubrimiento requirió siglos, los monumentos primitivos y arcaicos muestran un hombre desnudo, al que se adapta de forma incomoda la grupa de un caballo. En Olimpia, en el frontón occidental del Templo de Zeus, los centauros cuentan con patas equinas y de donde debiera arrancar el cuello del animal, arranca el torso humano.

Fueron engendrados por Ixión, rey de Tesalia y una nube a la que Zeus dio la forma de Hera. En otra leyenda, se cuenta que son hijos de Apolo. Se decía que centauro es una derivación de gandharva, que según la mitología védica, son divinidades menores que rigen los caballos del sol.

La fábula más popular en la que figuran los centauros es en el combate contra los lapitas, que los habían invitado a una boda. Para los invitados, el vino era algo nuevo; En mitad del festín un centauro borracho ultrajo a la novia y dio inicio, volcando las mesas, la famosa centauromaquia que Fidias , o uno de sus discípulos, esculpiría en el Partenón , Ovidio cantara en el libro XII de las Metamorfosis y que sirve de inspiración a Rubens. Los centauros, vencidos por los lapitas, tuvieron que huir de Tesalia. En otro combate, Hercules, exterminó a flechazos a la estirpe.

La barbarie y la ira están representadas en el centauro, pero el más justo de los centauros, Quirón (Illiada, XI, 832), fue maestro de Aquiles y de Esculapio, a quienes instruyó en las artes de la música, de la cinegética, de la guerra y hasta de la medicina y la cirugía. Quirón figura en el canto XII del Infierno, que por acuerdo general se llama canto de los centauros.

En la Cena de los Siete Sabios, Plutarco cita historicamente que uno de los pastores de Periandro, déspota de Corinto, le trajo en una bolsa de cuero una criatura recién nacida que una yegua había dado a luz y cuyo rostro, cullo y brazos eran humanos y lo demás resultaba ser equino. Lloraba como un niño y todos pensaron que se trataba de un presagio fatálico. El sabio Tales lo miró, se rió y dijo a Periandro que realmente no podía aprobar la conducta de sus pastores.

 

EL AVE ROC

 

 

El roc es una magnificación del águila o del buitre, hay quien ha pensado que un cóndor, perdido en los mares de la China o del Indostán, lo traslado así a los arabes. Lane no acepta esta conjetura y afirma que se trata, más bien, de una especie fabulosa de un género fabuloso, o de un sinónimo árabe del simurg. El roc es famoso es famoso en el mundo occidental por su aparición en Los Cuentos de las Mil y Una Noches. Recuerden si no a Simbad el marino, abandonado por sus compañeros en una isla, divisó el famoso huevo de roc al mirar al horizonte confundiéndola con una cúpula. En esta historia, Simbad se ata a la pata del roc con su turbante y tras su vuelo lo deja en la cumbre de una montaña sin apenas darse cuenta. En este libro se dice que el roc alimenta a sus crías con elefantes.

El roc es citado también en uno de los capítulos de Los Viajes de Marco Polo, concretamente el número 36, en el que se puede leer:

Los habitantes de la isla de Madagascar refieren que en determinada estación del año llega de las regiones australes una especie extraordinaria de pájaro, que llaman el roc. Su forma es parecida a la del águila, pero es incomparablemente mayor. El roc es tan fuerte que puede levantar en sus garras a un elefante, volar con él por los aires y dejarlo caer desde lo alto para devorarlo después. Quienes han visto el roc aseguran que las alas miden dieciséis pasos de punta a punta y que las plumas tienen ocho pasos de longitud.

Marco Polo añade que unos enviados del Gran Khan llevaron una pluma de roc a la China.

 

EL BASILISCO

 

 

El basilisco, cuyo nombre significa pequeño rey, tras el curso de las edades, debido a su modificación hacia lo feo y horrendo, pierde protagonismo. Para algunos como Pinio el Antiguo este animal es una serpiente que tenía una mancha clara en la cabeza en forma de corona. A partir de la Edad Media, se convierte en un gallo de cuatro patas, coronado de plumaje amarillo, con alas grandes y espinosas y cola de serpiente que termina, o bien en un garfio, o en otra cabeza de gallo.

Chaucer en el siglo XIV, habla del basili-cock. Uno de los grabados que muestra la Historia Natural de las Serpientes y Dragones de Aldrovandi le atribuye escamas, no plumas y la cualidad de tener ocho patas. Lo que no difiere del resto es la virtud mortífera de su mirada. Los ojos de las gorgonas petrificaban. Lucano cita que de la sangre de una de ellas, Medusa, nacieron todas las serpientes de Libia; el áspid, la anfisbena, el amódite, el basilisco. En el libro IX de la Farsalia, Jáuregui lo traduce de este modo al español:

El vuelo a Libia dirigió Perseo,

Donde jamás verdor se engendra o vive;

Instila allí su sangre en el rostro feo,

Y en funestas arenas muerte escribe;

Presto el llovido humor logra su empleo

En el cálido seno, pues concibe Todas sierpes,

y adultera se extraña De ponzoñas preñadas la campaña…

La sangre de Medusa, pues en este

Sitio produjo al basilisco armado

En lengua y ojos de la insanable peste,

Aun de las sierpes mismas recelado:

Allí se jacta de tirano agreste,

Lejos hiere en ofensas duplicado,

Pues con el silbo y el mirar temido

Lleva muerte a la vista y al oído. 

El basilisco habita en el desierto o mejor dicho, crea el desierto. Los pájaros caen muertos a sus pies y se pudren los frutos; el agua de los ríos que sirven de abrevadero, es envenenada durante siglos. Plinio certificó que con su mirada rompe las piedras y quema el pasto. El olor de la comadreja lo mata; en la Edad Media se decía que era el canto del gallo. Los viajeros experimentados llevaban gallos en sus viajes para atravesar comarcas desconocidas. Se usaba el espejo como arma ya que el basilisco se fulmina al ver su propia imagen.

 

LA HIDRA DE LERNA

 

Equidna, mitad hermosa mujer y mitad serpiente, y Tifón, hijo disforme de la tierra y del Tártaro, engendraron la hidra de Lerna. El historiador Diódoro le atribuye de cien cabezas, y nueve la Biblioteca de Apolodoro. Según Lempriére esta última cifra es la mas aceptada; lo terrible es que, por cada cabeza cortada, otras dos le brotan en el mismo lugar. Se dijo que las cabezas eran humanas y la del medio era eterna, Envenenaba las aguas con su aliento y secaba los campos. Hasta al dormir, el aire  ponzoñoso que la rodeaba podía ser letal para un hombre. Juno la crío para que se enfrentara a Hercules.

El destino de esta serpiente era la eternidad. Su guarida se encontraba en los pantanos de Lerna. Hercules y Yolao fueron en su busqueda, por orden, uno le cortó las cabezas y el otro quemó con una antorcha las frescas heridas sangrantes. La cabeza central que era inmortal, Hercules la enterró bajo una gran piedra, y donde la enterraron, allí perece odiando y soñando.

En aventuras posteriores de Hercules, éste mojaba las flechas en la hiel de la hidra, causando heridas mortales.

Un cangrejo, amigo de la hidra, dio un mordisco durante la pelea al talón del héroe y Hercules lo aplastó con el pie. Juno lo hizo subir al cielo, y a dia de hoy es una constelación y el signo de cáncer.

 

LA MANDRÁGORA

 

La planta llamada mandrágora está unida al reino animal, porque grita cuando la arrancan; ese grito puede volver loco a quien la escucha (Romeo y Julieta, IV,3). el conocido Pitágoras la denominó antropomorfa, Lucio Columela (agrónomo latino) la llamó semihomo, y Alberto Magno escribió que las mandrágoras representan la humanidad, con la distinción de los sexos. Pinio dijo antes que la mandrágora blanca es el macho y la negra es la hembra. También se dice que el olor de sus hojas es tan fuerte y profundo que puede dejar mudas a las personas. Arrancarla es correr el riesgo de sufrir graves consecuencias, que sus hojas, una vez muerta, es usada para fines narcóticos, laxantes o mágicos.

La supuesta forma humana de las mandrágoras se debe a la superstición de que éstas crecen a pie de los patíbulos.

En el Génesis incluye una curiosa referencia a las propiedades generativas de la mandrágora. En el siglo XII, un comentador judio-alemán del Talmud escribe este párrafo:

Una especie de cuerda sale de una raíz en el suelo y a la cuerda está atado por el ombligo como una calabaza, o melón, el animal llamado yadu´a es en todo igual a los hombres: cara, cuerpo, manos y pies. Dessarraiga y destruye con una flecha, y entonces muere el animal. 

 

Fuente: El libro De Los Seres Imaginarios. Jorge Luis Borges.
Anuncios

2 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s